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Mi dieta basada en plantas.

marzo 14, 2021

Mi dieta basada en plantas es una forma de alimentación que he ido concibiendo desde 2015, año en el que decidí afrontar mi ansiedad con la comida centrándome en lo que la ciencia de la nutrición decía. En lugar de mirar qué alimentos tenían que desaperecer de mi dieta, me enfoqué en cuáles tenía que introducir. Empecé a leer sobre el tema: El estudio de China, Superinmunidad, Comer para no morir y otros libros que encendieron una luz en mi cabeza.

Para lograr el cambio de alimentación sabía que tenía que pasármelo bien. Si era un suplicio, no sería un cambio durardero. Probé recetas, busqué versiones veganas de comidas que tradicionalmente llevaban animal. Finalmente conseguí llevar una plant based diet sencilla y adecuada a mi estilo de vida.

Beneficios

Aunque la salud física se benefició con la dieta nueva, fue la mente la que resultó mejor parada. Antes de comenzar este cambio tenía un miedo casi patológico a sufrir cáncer y diabetes, o a que me diera un ictus. Esto se debía a que en mi familia habían habido varios casos de estas enfermedades. Pero cuando empecé a cuidar la comida, ese miedo desapareció. Además el estrés que eso conllevaba dejó de existir. ¡Y solo gracias a comer principalmente vegetales poco procesados!

Por otro lado, saber que el consumo desproporcionado de alimentos de origen animal era uno de los factores que más contamina el planeta, me dio la sensación de estar contribuyendo al bienestar medioambiental.

Y por último, pero no por ello menos importante, es el respeto hacia los animales. Estos han sido maltratados y esclavizados durante demasiado tiempo. Una forma de cambiar esa barbarie es dejar de consumir tanta cantidad de ese tipo de alimentos.

Mi dieta

A continuación voy a describir cómo llevo a cabo mi dieta basada en plantas en el día a día.

El desayuno: una granola empoderada.

El desayuno de mi alimentación vegetal lo pongo en un tazón grandote blanco e incluye:

  • Copos de avena. Entre 45 gramos.*
  • 1 o 2 Dátiles.
  • Frutos secos: nueces, almendras, otros. 30 gramos.
  • Semillas molidas: lino (6 gramos), chía (6 gramos).
  • Pipas de girasol o calabaza. Una cucharada sopera.
  • Frutos rojos: arándanos, frambuesa, otros. 30 gramos.
  • Amla en polvo. 5 gramos.**
  • Zumo de naranja natural o leche vegetal.
  • Canela y jengibre en polvo. Espolvorear.

*Las cantidades de avena y frutos secos varían de una persona a otra. Si quieres probar mi forma de comer y tienes alguna patología, deberías preguntar a un dietista antes.

**Algunos alimentos vegetales son realmente poderosos y antes de hacer cambios drásticos en la alimentación, conviene consultar a un dietista especializado en alimentación vegana, al menos si se padece alguna enfermedad.

El almuerzo. Tostada de ajo negro y fruta.

Algo de fruta suelo tomar a media mañana. Y las tostada me la tomo dos o tres veces a la semana. No siempre me apetece almorzar tanto. Escucho mi cuerpo, si tengo o no hambre.

Para la tostada tuesto pan 100% integral y unto por encima la siguiente mezcla: 2 ajos negros fermentados (en Mercadona hay) y 1/3 de aguacate aplastados con un tenedor, y mezclados con tomate fresco a trocitos.

La comida: legumbre, cereal y verduritas ricas.

La comida suele ser la que más varía de día a día. Lo único que sí que respeto es que contenga legumbres, cereales integrales y verduras. Podría ser sencillamente que me abra un bote de alubias pintas y limpie unos 100 gramos con agua, que lo mezcle con una quinoa que ya esté preparada del día anterior, y cocine a la plancha cualquier verdura que haya. Lo caliento todo junto y añado especias y sal.

Otros ejemplos serían cuando preparo:

  • Lasaña vegetal con placas de harina integral y soja texturizada.
  • Paella de verduras con arroz integral y garrofó.
  • Cocido de verduras con garbanzos y un cereal integral como arroz, bulgur, quinoa o mijo.

Merienda: almidón, café, ¡Maca!.

La merienda la utilizo para:

  • Tomar un café de Mary, a veces.
  • Comer almidones, o sea, patata, boniato o yuca, una o dos veces por semana.
  • Tomar Maca. Hago un batido pequeño con medio plátano, 5 gramos de maca en polvo, un poco de leche vegetal y cacao en polvo. Todos los días.

La cena: una ensalada de lo más dulce.

Mis ensaladas son muy sencillas, están compuestas de:

  • Mínimo 90 gramos de hoja verde (lechuga romana, canónigos, rúcula, otros).
  • Fruta. Suelo meter 3 tipos, van cambiando según la época del año. Kiwi, fresa, uva, mandarina, manzana, pera, mango.
  • Pistachos u otro fruto seco.
  • 1 champiñón a la plancha.
  • Algún tipo de col, cocinada y/o cruda (picada): brócoli, repollo, col rizada, coliflor.
  • Aguacate si hay.
  • Pimiento, cebolla, zanahoria.
  • Aceite, sal, pimienta negra, orégano, cebolla en polvo. O lo que me apetezca ese día.

Caprichos: con la cena, por puro placer.

Puede tratarse de edamame (vainas de soja que venden congeladas, que es muy sanote, pero para mí es un capricho totalmente). Otros caprichos saludables: pollo vegano de Heura, seitán y tofu. También una pizza vegetal, compro la masa hecha y añado tomate frito, verduras, y seitán o soja texturizada con pimentón. O ya comida menos sana como croquetas veganas precocinadas de Mercadona, escalopines rebozados veganos de Lidl o una Beyond Burger.


Y esto es todo, así es como suelo comer a diario. A mí me funciona, pero llevo seis años probando, siendo más purista, menos, y al final, esto es lo que estoy haciendo: una dieta basada en plantas que disfruto todo el rato.